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La Isla de Eivissa

La isla de Eivissa, con sus 572 km cuadrados es la tercera en extensión del archipiélago balear y junto con Formentera forman las "Islas Pitiusas". Así la llamaron los griegos y significa islas con pinos.

Su población, de 121.000 habitantes aproximadamente, disfruta de un clima excelente con una temperatura media anual de 26 grados durante el verano y 12 grados en invierno.

Habitadas ya en el año 1.600 a.C, tomando por referencia las pinturas rupestres de "Ses Fontanelles" de Sant Antoni, la isla ha sido dominado durante su historia por diferentes pueblos. Los primeros colonizadores de la isla fueron los Fenicios en 650 a.C. y los Cartaginenses de 550 hasta 146 a.C., quienes construyeron las salinas y centraron su economía en torno al comercio de sal. Durante la época Púnica Eivissa se convirtió además en un importante centro espiritual, ya que aquí se adoraba a Tanit, la diosa mas referenciada de las deidades púnicas. Su centro de culto mas importante es la Cova des Cuieram que se puede visitar en el norte de la isla. Ibiza fue además el lugar predilecto para los enterramientos cartaginenses y el Puig des Molins, el cementerio Púnico mas importante del Mediterráneo, acogía mas de 3.000 tumbas. También los Romanos, los Vándalos y los bizantinos han dejado sus huellas. Los árabes que vinieron en el siglo IX y llamaron la isla "Yebisha" se quedaron hasta el 8 de Agosto de 1235, fecha de la famosa reconquista de la isla por los Catalanes, que hoy se ha convertido en la mas grande fiesta de la isla, celebrado cada año con unos espectaculares fuegos artificiales.

La isla ofrece mas de cincuenta playas, repartidas alrededor de su maravillosa costa. Algunas son playas con arenas finas como las 3 playas mas famosas en el sur de la isla: Platja de Ses Salines, Es Cavallet y Platja d'En Bossa, otras son exquisitas calas escondidas bajo impresionantes acantilados, como Cala Aubarca, Cala Benirras, Cala Molí y otros muchas mas.

El interior de la isla es encantador, con suaves colinas, muchas veces cubiertas por los típicos bosques de Pinos. El campo ibicenco está salpicado de pequeños pueblos blancos rodeados de olivares, almendros e higueras. Todos estos pueblos llevan el nombre de un santo o de una santa y cada uno celebra el día de su patrón con un 'ball pagés', baile típico de folclore ibicenco muy sorprendente por el carácter oriental de su música. En el museo etnológico de Santa Eulalia se pueden admirar no solamente ejemplos de vestimenta y instrumentos musicales, pero igualmente utensilios de labranza y mucho mas detalles interesantes sobre las costumbres ancestrales de los Ibicencos. Muy interesante es igualmente la arquitectura de las Fincas tradicionales, casas rurales de formas simples y funcionales, algunas de mas de 600 años, que por su estilo purista inspiraron a arquitectos tan famosos como Le Corbusier. Otro punto de interés, son las iglesias parroquiales, construidas no solamente como lugares espirituales, si no también como refugios donde se podía proteger la población rural en tiempos de ataques de los Piratas.

Eivissa, Dalt Vila y el sureste

La ciudad de Eivissa, declarada Patrimonio de Humanidad por UNESCO en el año 1999, es el corazón administrativo y cultural de la isla, situado alrededor de un puerto natural muy bonito y limitado por una línea de suaves colinas. Es una de las capitales mediterráneas mas cosmopolitas, llena de atracciones históricas, bares de moda, restaurantes y tiendas modernas. Durante los meses de verano las calles del bario Sa Penya y Sa Marina en el puerto ofrecen unos paseos al aire libre y un ambiente muy agradable. En el centro de Eivissa se encuentra el bulevar arbolado de Vara de Rei, con el Café más famoso, el Montesol y una serie de boutiques de moda. La Plaça des Parc al lado, es un lugar ideal para tomar un café o un aperitivo.

Por encima de la animada zona del Puerto se eleva Dalt Vila, la parte mas antigua de la ciudad, rodeada por unas colosales murallas renacentistas. Se trata de una cima espectacular con unas vistas magnificas sobre el puerto, Formentera, el interior de la isla y los alrededores. Visibles desde todo el sur de la isla, la catedral gótica, construida por los catalanes a mediados del sigo XIV y el castillo que se erige justo al lado se han convertido en unos puntos de referencia.

Debajo de Dalt Vila se encuentra el puerto de Eivissa. Desde aquí hasta las discotecas mas famosas de la isla, Pacha y El Divino en el lado opuesto de la bahía y Amnesia y Privilege en la carretera entre Eivissa y Sant Antoni, solamente es un pequeño salto. Las discotecas de la isla se encuentran entre las mas famosas del mundo. Todos los grandes Disc-jockeys han actuado aquí y los que siguen en activo vuelven año tras año. Es en Eivissa que se crean nuevos estilos musicales que influyen en las pistas del mundo entero.

Eivissa cuenta también con las playas mas famosas de la isla: Figueretes y Platja d'En Bossa en el oeste y Talamanca en el este, todas de fina arena y ideal para todos los amantes del sol y los deportes náuticos.

Sant Antoni de Portmany

Conocida sobre todo por sus famosas Cafés de la Puesta del Sol, como el Café del Mar, su animada vida nocturna y su capacidad hotelera, este municipio en el suroeste de la isla ofrece también unos atractivos culturales y unos paisajes rurales intactos y muy bellos. La ciudad de Sant Antoni se encuentra a una distancia de 15km de Eivissa. Escondida por las pintorescas calles que durante la noche vibran de vida, se encuentra la iglesia parroquial, construida en 1305 y reformada en los siglos XVII y XVIII. Por su torre de defensa rectangular de dos pisos, se diferencia de las otras iglesias de la isla.

La Badia de Sant Antoni forma un puerto natural perfecto que dejaba impresionado ya a los mismos Romanos. Son ellos que dieron nombre al lugar, Portus Magnus y hasta hoy en día muchos campesinos todavía lo llaman "Portmany".

En el municipio de San Antonio se encuentran unas de las mas bellas playas de la isla, como Cala Comta y Cala Bassa en el sur, Cala Salada, Cala Aubarca en el norte de la costa, además unas islas rocosas como La Conillera, donde según se cuenta, ha nacido Aníbal, el general cartaginés, enemigo de Roma.

Es obligatorio una visita a lo menos a unos de los pueblos pequeños que pertenecen al municipio como Sant Rafel, Santa Inès, Sant Mateu, con sus iglesias de arquitectura típica, sus fincas y el entorno de sus paisajes rurales tranquilos e intactos.

Santa Eulalia del Riu y el noreste

Es la tercera ciudad de Ibiza en cuanto a población y es un lugar tranquilo y agradable, atravesado por el único río de la isla, el Río de Santa Eulalia. Cuenta además con una iglesia fortificada muy atractiva del siglo XVI, situado en la cima del Puig Den Missa. Se trata de una impenetrable fortaleza construida por el arquitecto italiano Calvi, que también construyó las murallas de Eivissa.

En la misma colina se encuentra también el Museo etnológico d'Eivissa i Formentera, dedicado a las tradiciones rurales de la isla.

El paseo marítimo, que empieza cerca del Puerto Deportivo, pasando por las playas de la ciudad y terminando cerca de la embocadura del río, invita a unos paseos tranquilos y agradables.

En los municipios de Santa Eulalia y de Sant Joan se encuentran unas playas de arena fina y aguas cristalinas como Cala Nova, Cala Llenya, Cala Figueral y Aigues Blanques en la costa este, y una gran cantidad de calas preciosas como Cala Benirràs, Cala Xarraca.

No hay que perderse los Mercadillos Hippies, que se organizan durante los meses de verano cada miércoles en Es Canar, y cada sábado en Les Dalies, cerca del pequeño pueblo de Sant Carles, situado a 7 km. al noreste de Santa Eulalia. Son unos relictos de los años 70, cuando la isla fue invadida por los "hippies" y ahí se puede encontrar desde artesanía original, ropa, bisutería, hasta objetos étnicos, traído de países lejanos como la India o áfrica.

Los pueblos que mas destacan en esta zona son Santa Gertrudis, un pueblo diminuto situado en el corazón de la isla que contiene una serie de bares, restaurantes y tiendas, Sant Carles, en el noreste, el mas frecuentado por la movida hippy, con su iglesia blanca del siglo XVIII y Sant Joan, situado en lo alto de las colinas de Serra de la Mala Costa en el norte de la isla.

Sant Josep y el suroeste

El sur de Eivissa es una de las zonas mas hermosas de la isla, con bosques verdes y playas preciosas y una geografía muy variada. Por un lado hay el pico mas alto de la isla, Sa Talaia, por otro lado se encuentran aquí las llanuras relucientes de Ses Salines. Toda la costa es muy pintoresca con unos acantilados impresionantes, como el de Es Cubells y unos islotes tan misteriosos, como la famosa roca de Es Vedrà, de 378 m. de altura que emerge del mar cerca de la Cala d'Hort.

A lo largo de esta costa se encuentran también gran cantidad de las torres defensivas, típicos puntos de referencia, que se construyeron en tiempos remotos para prevenir la población de los ataques de los piratas.

Ses Salines de Eivissa se extienden a lo largo y ancho de 4.000 ha. y están produciendo y comercializando sal desde hace mas de 2000 años. Las Salinas están protegidas como reserva natural y son un punto de referencia para gran cantidad de aves en sus travesías desde áfrica. Aquí se detienen a descansar garzas y flamencos, a parte de las muchas especias que residen ahí permanentemente.

Los pueblos más interesantes de esta zona son sin duda Sant Josep de Sa Talaia, rodeada de colinas muy arboladas, donde se puede admirar la iglesia mas grande de la isla que data de 1726, San Agustí, con su típica iglesia fortificada, construida en el siglo XVIII y Sant Jordi, que tiene la iglesia mas fortificada de todas, con unas poderosas murallas coronadas con cañoneras y almenas.

Entre las playas de la zona destacan Cala D'Hort, Cala Moli, Cala Vadella, Cala Jondal y muchos mas.

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